Mi historia de amor empezó siendo muy complicada, pero siempre hemos dicho que “juntos podemos con todo” y así ha sido ya que ya llevamos mas de diez años en pareja.
Dicen que de una boda sale otra. Mi hermano se casó en el 2012. Unos meses mas tarde estuvimos hablando sobre qué hacer, si dar el paso o no, y nos decidimos a poner fecha.
Sabíamos que tenía que ser todo con calma y teníamos muchas cosas claras como que yo me quería casar con mantilla impepinablemente, que deseábamos un coro rociero para nuestra ceremonia y que debía celebrarse en Santa Nonia. Al principio barajamos la idea de casarnos en Mayo, aunque finalmente nos decantamos por un 21 de Junio de 2014.

Fueron muchos los preparativos: buscamos fotógrafo con un año antes de antelación, al igual que el restaurante. Luego llegó el temido momento de la elección de mi vestido. Busqué por internet millones de fotos hasta que dí con el que yo pensaba que sería con el que me iba a casar. Por entonces no vivía en León, así que escribí por facebook a Alicia Novias preguntando por él. Cari me contestó que ¡Sí lo tenía!.

Un 7 de septiembre me encaminé a mi primera cita para probarme vestidos, entre ellos por el que me sentía morir de amor. Cari me preguntó cómo iba a ser la boda, etc. Probé varios vestidos haciéndome sentir que todo sería muy fácil. El último fue el que había visto por internet y resultó ser tal y lo que había imaginado: el vestido de mis sueños. A partir de ahí pruebas y nervios. Para el vestido elegí unos zapatos azules que sólo utilicé durante la ceremonia puesto que luego opté por ponerme unos playeros para estar cómoda.

Recuerdo, como si fuera ayer, la imagen del vestido colgado en la percha el día de la boda y recibir un mensaje con sus mejores deseos para ese día. Tengo grabado a flor de piel como lloré de emoción al ponerme el vestido por primera vez.

Esmeralda.
LA HISTORIA DE ESMERALDA